"De nuestra posición de sujetos somos siempre responsables."
 
Jaques Lacan.

 


Hace años me hicieron una crítica sobre el psicoanálisis, que como muchas otras que he escuchado, habla más del desconocimiento del tema que de algo objetivo. Me dijeron: "A mi no me gusta el psicoanálisis porque echa la culpa a los padres en vez de darle un lugar al sujeto."          

Nada más lejos de la realidad el psicoanálisis existe porque parte de que una persona puede estar mejor. Lo puede estar porque él y no los padres ni el analista hace algo por él. En mi otro escrito: Cuánto le interesa el pasado al psicoanálisis, dejamos claro que somos nuestra historia, que en la infancia se está formando nuestro aparato psíquico y se está posicionado en una escena familiar que nos determina (Ver: Somos como nos quisieron). Evidentemente hay escenas y amores muy patológicos que van a marcar a la persona y algo de eso se va a llevar para siempre. Freud se encontró con eso cuando empezó a decir a los pacientes: "Le escucho", le hablaron de la infancia, de los sueños, etc, y ahí se dio cuenta de que el discurso del síntoma venía a decir algo de un pasado que no se podía olvidar sino reprimir, pero que el afecto de eso reprimido volvía y se enlazaba con lo que no era. O sea que una obsesión por el orden venía de intentar controlar, por ejemplo, el temor a lo sexual y que una fobia a un objeto ocultaba a otro.

          En ese pasado, los personajes principales son, obviamente, los padres o figuras primordiales. Y sí, en tanto que somos el deseo de ellos estamos condicionados por esa escena a la que nos traen. Es fácil encontrarnos entonces en la consulta pacientes que al darse cuenta de esto se enganchan en culpar a los padres.

          En este punto es importante entender que una de las cosas que sucede en la terapia es que uno consigue saber un poco más de quién es, aceptarse y conocerse. Cuando hablamos de: Asumir la falta, nos referimos a esto. pero conocerse implica también entender que los otros también son sujetos en falta y también están sujetos a su historia. Entender a los padres, bajarlos del pedestal bueno o malo en el que les pusimos de niños es justamente pasar a una posición adulta y asumir la falta y la incompletud nuestra y la suya, eso es matar al padre (otra expresión del psicoanálisis que a veces no se entiende). Matar al padre es también matar al niño que presiona al padre para que sea como él lo fantasea.

          Decía Lacan que de nuestra posición de sujetos somos siempre responsables y Sartre decía que somos lo que hacemos con lo que hicieron de nosotros. Eso quiere decir que cada uno hace con su falta lo que puede pero que se puede hacer mucho, que no todo (esto ya sería una fantasía perversa.

          Pasar por un análisis (aunque cada uno es diferente) lleva a entender que uno es responsable de sí mismo y que su historia determina su pasado pero no su futuro. Si sólo sirviese para echar la culpa a los padres estaríamos hablando de que sólo podemos diagnosticar hacia atrás y de que el sujeto está condenado. Como digo siempre el análisis es justamente para liberarse de la repetición y para que tu pasado no se convierta en tu futuro,abandonando eso sí, la posición infantil del niño que culpa a sus padres. de ahí que lleve a muchas reconciliaciones y no sólo, que también, a aprender a protegerse del otro. Aprender también que a veces a uno le toca el duro papel de estar por encima de su historia familiar y salvarse él del síntoma y entender que uno cuando sea padre/madre también refractará lo suyo en sus hijos. Quizá mejor que culpar sea analizar que le pasa a uno para no repetirlo hacia adelante con sus hijos.



Autor: Luís Martínez de Prado.

Fuente: http://psicodinamika.blogspot.com.es/2017/06/el-psicoanalisis-no-echa-la-culpa-los.html?m=1

 

Charlamos con José Ramón Ubieto, psicoanalista, miembro de la Escuela Lacaniana de Psicoanálisis y profesor de la UOC

Todos hemos sido adolescentes. Todos hemos vivido fuertes sentimientos de estrés, de dudas, de confusión. La adolescencia es el tiempo en el que cada uno de nosotros ha conformado su identidad. Con llantos y rebeldías y desilusiones. Todo se magnifica en esa edad difícil en la que el adolescente necesita comprensión. Vivir la adolescencia siempre ha sido difícil. Quizás ahora lo es más con la irrupción del bullying que afecta a los más sensibles, a los más débiles. Reflexionemos sobre cómo afecta al adolescente la vida de hoy. La crisis económica, la violencia, el consumo, la sensación de fracaso en una sociedad competitiva... factores que llevan a que el suicidio entre los jóvenes alcance cifras alarmantes.

Charlamos con José Ramón Ubieto, psicoanalista, miembro de la Escuela Lacaniana de Psicoanálisis y profesor de la UOC (Universidad Oberta de Catalunya): Haz clic para escuchar la conversación completa en la cadena ser

 

Fuente: http://cadenaser.com/programa/2017/06/09/a_vivir_que_son_dos_dias/1497019752_744735.html?ssm=fb

 

 

Rosario Castaño y Celia Arroyo protagonizan esta sección. Ambas son psicólogas y terapeutas relacionales, pero cada una pertenece a una generación distinta. Ambas intercambian su punto de vista sobre distintos aspectos de la actualidad femenina.

C.A.: Muchas personas cuando sufren se plantean la posibilidad de acudir a un psicólogo pero todavía se trata de un paso muy complicado de dar, creo que esto se debe a los mitos y la falta de información que hay en torno a qué es la psicoterapia ¿Qué debería hacer a una persona plantearse consultar con un psicoterapeuta?

R.C: Fundamentalmente el sufrimiento. Cuando una persona acude a consulta es porque se encuentra mal, bien sea con síntomas de ansiedad, tristeza, o cualquier síntoma físico que no tiene explicación médica. A veces sienten que han perdido capacidades que antes tenían, o se han despertado temores que les impiden seguir realizando su vida habitual.

C.A.: Muchas personas se preguntan en qué consiste una psicoterapia y a veces es complicado contestarles a esta pregunta, porque depende mucho del enfoque, hay muchos tipos de psicoterapias. Yo suelo decir a mis pacientes que “la psicoterapia es una experiencia compartida por dos personas, paciente y psicoterapeuta, que trabajan conjuntamente para afrontar una situación de sufrimiento”, pero supongo que si preguntara a un colega de otra orientación la respuesta sería distinta. Como vicepresidenta del Instituto de Psicoterapia Relacional, ¿podrías explicarnos en qué consiste la psicoterapia psicoanalítica relacional?

R.C.: El método de psicoterapia relacional, es un método dinámico que pone a disposición del paciente un espacio íntimo en el que poder expresar emociones y sentimientos que le ayudarán a ver cómo se relaciona consigo mismo y como lo hace con su entorno, es muy importante el pasado, conocer cómo fue su infancia y adolescencia porque necesitamos saber de dónde venimos, situarnos en el contexto de nuestra historia. Pero también es importante el presente, qué piensa el paciente sobre lo que hace, qué dice que hace, qué hace en realidad y qué podría hacer. Es un error pensar que en la psicoterapia sólo interesa hablar de las experiencias y  los traumas pasados, porque el presente y las expectativas sobre el futuro son fundamentales para conocerse mejor y descubrir los recursos que pueden ayudarnos a salir de una situación de sufrimiento.

C.A.: Cuando la gente piensa en el psicoanálisis, enseguida imagina un diván, con un psicoanalista detrás que anota en silencio lo que dice el paciente y que interviene para hacer comentarios sobre su infancia. Esta es una viñeta del psicoanálisis clásico  ¿Qué diferencia hay entre el método clásico y la psicoterapia psicoanalítica relacional?

R.C.: La psicoterapia psicoanalítica relacional es un método de trabajo donde lo que prima es la relación paciente-terapeuta, en la que no se trata tanto de hacer consciente lo inconsciente, como de conocerse mejor; y este conocerse mejor tiene lugar en dos planos, a nivel de la intimidad con uno mismo: nuestros miedos, fantasías, deseos, limitaciones, potencialidades y recursos. Y a nivel relacional, es fundamental comprender cómo nos relacionamos con nuestro entorno, en nuestras relaciones familiares, amorosas, de amistad, laborales, etc. Mientras que en el psicoanálisis clásico prima la interpretación como herramienta de cambio, en la terapia relacional se entiende que el encuentro con el terapeuta es el elemento transformador del psiquismo.

C.A.: ¿Qué tipo de problemas se tratan a través de la psicoterapia?

R.C.: Quiero hacer una puntualización, porque planteas la pregunta como suelen hacerlo las personas que no son terapeutas, y ya sé que lo haces para que podamos aclarar ciertos mitos. En psicoterapia no se tratan los problemas sino a las personas que los padecen. Hay tantos motivos o síntomas como personas, pero para que el lector nos entienda podemos poner algunos ejemplos como es el caso de depresiones, estrés, estados de ansiedad, ataques de pánico, angustia, adicciones o crisis vitales.

C.A.: ¿A qué te refieres cuándo hablas de crisis vitales?

R.C.: A veces hay situaciones vitales que  desestabilizan el psiquismo, desencadenando sufrimiento y sensación de pérdida del control. Algunos ejemplos son el comienzo de las relaciones de pareja o la ruptura de la misma, el embarazo, el nacimiento de los hijos, la menopausia, los cambios en la carrera profesional, el diagnóstico de una enfermedad, etc.

C.A.: Una de las cosas que preguntan mucho mis pacientes es si la psicoterapia cura. Es una pregunta difícil de contestar porque se formula desde una perspectiva médica y desde la fantasía de que el médico puede curar todas las enfermedades, en todas las personas o en el caso de que no pueda hacerlo, puede decir desde el principio “esto no se cura”. Y si reflexionamos sobre esta fantasía, la medicina no es una ciencia absolutamente exacta, no todas las enfermedades se curan, no todos los pacientes con la misma enfermedad tienen el mismo pronóstico y muchas veces el médico tiene que probar distintos tratamientos para curar o para conseguir una mejoría en la calidad de vida. Creo que con la psicología pasa lo mismo, así que no te voy a preguntar si la psicoterapia cura pero sí ¿Qué cambios podemos esperar de la psicoterapia?

R.C.: Efectivamente los pacientes preguntan si se van a curar y como dices nuestra primera tarea como terapeutas es ajustar expectativas, orientarles a pensar en los cambios que pueden efectuar en su vida de manera realista. La psicoterapia es un medio para aprender el arte de vivir, no se trata de curar el síntoma sino de una transformación más global, el paciente suele enfocarse en el síntoma y su objetivo es curarse de ese síntoma que le hace la vida imposible, hacerlo desaparecer, pero eso lo conseguirá si aprende más sobre sus mecanismos de defensa, sobre sus miedos y sus obsesiones.  No olvidemos que los síntomas surgen porque nos están avisando de algo y además, la mayoría de las veces, son los que nos ayudan a seguir adelante a pesar del sufrimiento, no se quitan de repente, se necesita todo un proceso que ayude a dar sentido a lo que está ocurriendo en la vida del paciente.

La psicoterapia produce cambios a nivel de las conexiones neuronales y esto se traduce en cambios en nuestra manera de sentir, de pensar, de actuar y de relacionarnos con nosotros mismos y con los demás. Estos cambios se notan en la forma en que la persona se sitúa en su mundo, en el sentido que le da a su vida y a todo lo que hace, en valorarse más y sentir que su vida puede ser más creativa de lo que ha sido hasta entonces.

C.A.: Eso que has dicho de que el síntoma es un mecanismo de defensa que nos ayuda a seguir adelante aunque nos haga sufrir. ¿Podrías explicarlo mejor?

R.C.: Sí, siguiendo con las metáforas médicas, pensemos en una contractura muscular, todos hemos tenido alguna vez una contractura y es algo muy doloroso y molesto, pero es un mecanismo de defensa. El músculo se contrae para proteger otras estructuras, como si creara un caparazón, o para compensar una mala postura, pues con el síntoma psíquico sucede lo mismo. Para que el síntoma desaparezca o disminuya tenemos que trabajar primero en qué lo está originando, de qué nos protege.

C.A.: Hay mucha gente que se anuncia como terapeuta ¿Qué requisitos deberíamos tener en cuenta a la hora de escoger un profesional?

R.C.: Un psicoterapeuta tiene que tener una formación adecuada y especifica en psicoterapia. Antes de iniciar una psicoterapia es importante informarse de la escuela a la que pertenece la persona que hemos escogido y de la formación que tiene porque no todos los métodos son iguales.

Para estar seguros de que el profesional que escogemos está cualificado podemos recurrir a  la Federación Nacional de Psicoterapeutas y si buscamos un terapeuta de orientación psicoanalista a la Sección de Psicoterapias Psicoanalíticas, de la que  actualmente soy presidenta. Estos organismos tienen unas normas muy estrictas que el profesional tiene que cumplir para obtener el título de psicoterapeuta.

 

Fuente: http://institutopalacios.com/la-psicoterapia-me-puede-ayudar/?platform=hootsuite

Reproducimos el artículo de

Fabricio Caivano
Periodista

Fuera del lenguaje solo hay la oscuridad  moral de los animales. Sin las palabras  precisas para decir lo que pensamos o sentimos, somos poco más que una entidad de carne y huesos a merced de las ideas dominantes. Suelo contar un par de ejemplos extremos, pero significativos. Uno visto en un informativo de la tele:  uno de  esos reporteros osados de televisión, impecablemente disfrazado de reportero osado de televisión, le implanta el micro en la boca a un campesino peruano que vaga como un zombi entre los escombros de un reciente terremoto.

 

-¿Qué tiene que declarar?, le interroga el citado reportero.

– Mire usted, caballero. Disculpe que no le conteste pero acabo de perder a mi mujer y mis dos hijitos están aún bajo los escombros de la casa que fuera mi hogar… No tengo aún palabras para este sentimiento tan duro, señor. Le ruego me deje…

Un ejemplo de precisión verbal en la expresión de una emoción que aún busca las palabras que la expresen. Un humano aplastado por el sentimiento, pero dotado de la precisión del verbo para expresar su misma limitación emocional.

El otro también en la televisión, en uno de esos concursos de baile entre jóvenes. El presentador hortera, meticulosamente disfrazado de presentador hortera, le planta el micro a la sudorosa portavoz del grupo que acaba de ser declarada vencedora y, naturalmente, de “entrar en la historia”.

-¿Qué tienes que decir, Vanessa?  La citada señorita, crucifijo en la oreja, anillo plateado en la nariz y tatuajes policromados en los hombros, jadea, emite unos simpáticos bufidos suspira, hipea y dice:

-Siento, siento, una, una,  buff-buff…. (pausa)….una emoción que te cagas!!!  Y se funde en un abrazo con el presentador hortera, que aúlla también su emoción histórica/histérica.

La alexitimia es la incapacidad de expresar verbalmente las emociones o los sentimientos. Suele implicar un empobrecimiento de la vida imaginaria y un recurso compulsivo a la acción para evitar los conflictos. Roba la reflexión y, por lo tanto, invita a la acción y, en el extremo, a la  violencia. Se trata de una epidemia silenciosa que oxida a la infancia y que corroe a los adultos, como una aluminosis moral por insuficiencia verbal. No tenemos palabras, por eso estamos sometidos a la fuerza de unas emociones que, en consecuencia, nos tienen a nosotros. Dicen que es el cáncer cognitivo del siglo XXI. Su vacuna, otra escuela.

 

Fuente: http://lamentable.org/no-tengo-palabras/

Félix González: "La mitad de los casos graves de trastorno mental no están en tratamiento"

El riesgo de padecer una enfermedad mental a lo lago de la vida afecta al 20% de la población.

 

 

 

El psiquiatra Félix González participó en la presentación de los actos conmemorativos del Día Mundial de Salud Mental, organizados por AFEM y el Cabildo Insular, donde señaló que la mitad de los casos graves de trastorno mental no se encuentran bajo supervisión médica ni reciben tratamiento.

En ese sentido, llamó la atención sobre que el riesgo de padecer una enfermedad mental a lo lago de la vida afecta al 20% de la población y de estas, solo el 50 % ha sido diagnosticada y tratada.

 Igualmente, Félix González destacó la dificultad que tienen las personas que padecen un trastorno de salud mental para sentirse entendidas, y añadió que la sociedad se desconecta de ellos.

Señaló que en cifras se estima que el 1% de la población padece trastornos como la esquizofrenia, lo que en La Palma supone unas 850 personas, de las que repitió, "sólo la mitad está en tratamiento".

Por último, Félix González llamó la atención sobre la necesidad de mejorar distintos aspectos en la atención directa y en las políticas de gestión de los recursos, que consideró carentes en el número de profesionales en España.

 

 

¿HABLAMOS?

Teléfono: 976569798   Móvil: 630253689


¿Cómo llegar?